Por dejarse llevar de consejos de gentes que no mueven ni a cuatro gatos en un mitin político, de políticos fracasados dentro de su partido, el presidente Danilo Medina, pasará los últimos meses que le quedan de su gobierno en una situación extremadamente difícil.



Por su mala cabeza, ahora su partido está, no solo dividido, sino que ya no cuenta con la mayoría en la Cámara de Diputados para aprobar cuantos préstamos se les antoje.



El presidente pudo haber salido por la puerta grande al terminar su mandato, pero las ambiciones por reelegirse destaparon los demonios en su partido, hasta afilaron cuchillos para sus gargantas en vez de pactar la unidad de ese partido con una tercera opción política.



Ni él ni Leonel hubiera sido lo más justo. Un candidato de consenso entre las bases peledeístas pudo haber sido la mejor opción, la salvación de ese partido, pero por orgullo prefirió la confrontación "fabricando" un candidato en 66 días, prefirió el diluvio.



Por su codicia ahora tendrá que marcharse por la puerta de atrás y quién sabe si terminará siendo sometido a la justicia si el PLD pierde las elecciones presidenciales del 2020.



¡Esa fue su decisión y tendrá que afrontar las consecuencias de sus actos!



Por David Ramírez

Director de La Zona Oeste