Por Yanet Féliz

Los comunitarios esperan el apoyo del Ayuntamiento de Santo Domingo Oeste y el Ministerio de Medio Ambiente.

Santo Domingo Oeste.- Para no ser parte del problema que generan los plásticos, sino de la solución, hoy día grupos de la sociedad civil que han reflexionado sobre el tema, están contribuyendo desde diferentes vertientes en la mitigación de estos desechos.

Con sus acciones ayudan a minimizar un problema “mayúsculo” a través de acciones “minúsculas”, que impactan positivamente, evitando el daño que ocasiona la Cultura del descarte, o de lanzar sin control botellas y otros envases de un uso que van a parar a fuentes de agua y los océanos. Ellos los colectan para su correcto uso y disposición final.

Un ejemplo que puede replicarse en áreas costeras invadidas por desechos, son las mallas que han colocado comunitarios en el litoral de la Urbanización Costa Verde en el Kilómetro 12 de Haina para evitar que se repita la inundación con toneladas de plásticos que se produjo en el 2018 en el Malecón tras una tormenta.

“Como parte de nuestras iniciativas a favor del ambiente trabajamos los materiales orgánicos convirtiéndolos en compost que sirven de abono; los vidrios y papeles los llevamos a un punto de reciclaje.


Colocamos mallas retenedoras de plásticos para crear conciencia, y evitar que estos vayan al mar, como también clasificamos los residuos”, detalló Milagros Sampedro Jiménez, presidenta de la Junta de Vecinos Urbanización Costa Verde y miembro de comité Costa Verde Recicla.

Su comunidad está integrada por unas 550 viviendas a las que están involucrando a través de charlas a crear conciencia sobre el mal manejo de los desechos y a que opten por bolsas reusables a la hora de comprar.

San Pedro solicita el apoyo del Ayuntamiento de Santo Domingo Oeste y el Ministerio de Medio Ambiente para el establecimiento allí de Puntos limpios o receptores de plásticos para un mejor manejo de materiales reciclables que hoy llevan al Colegio Carol Morgan.

Obra de arte


Como artista plástico, Luis Rivas, quien lleva 30 años elaborando trajes para el Carnaval de San Cristóbal, diez de estos reciclando desechos sólidos para convertirlos en obras de arte, desde hace un año se volvió un visionario y a partir de los plásticos ha logrado el mayor impacto de todos sus trabajos, pasando a ser parte de la solución de este mal.



Cuenta que a partir de que inició la pandemia optó por el uso de galones y botellas plásticas, tapas, fundas de supermercados que son los que mayor daño provocan en el ambiente para transformarlos en trajes para el carnaval.


“Entendí que la gente debe reflexionar a la hora de comprar, y que cuando consuman agua embotellada deben tener en cuanta el depositar sus desechos en centros de acopios”, comentó Rivas.

De ahí, salió su creación del Diablo ecológico, un disfraz elaborado con materiales reciclados, con los que entretuvo a su público a través de las redes sociales durante la cuarentena, y hoy exhibe una exposición en el Centro Cultural Mirador Sur en la avenida de la Salud.

“Quiero llevar esa enseñanza a la población para que dé un mejor uso y reduzca el uso del plástico, y sobre todo no tirarlo a la basura”, dijo Rivas quien tituló su exposición como “El Diablo viste de Plástico, Diario de Pandemia” en la que muestra caretas en materiales dúctiles. Otra iniciativa similar realizan mujeres de Las Placetas, en San José de las Matas, donde ha logrado impulsar el programa “Basura Cero”.

Reflexiones


Ginny Hensein, gerente general de la firma Sostenibilidad 3Rs &Es, así como Mariely Ponciano, coordinadora del proyecto de Economía Circular que impulsa la Asociación de Industrias de República Dominicana coinciden en la necesidad de que la población se una para revertir los efectos del plástico.

Heisen, consultora en temas ambientales, afirma que el impacto por el mal manejo de los plásticos es evidente en todo el país. “La generación masiva de plásticos de un solo uso como ‘los de foam’ (poliestireno) y de otros tipos usados para producir vasos, sorbetes, cubiertos, etc., finalmente deberán ser manejados más adecuadamente”, puntualizó.

Resaltó la recién publicada Ley General de Gestión Integral y Co-procesamiento de Residuos Sólidos, que manda a trabajar el principio y programas de la Responsabilidad Extendida del Productor, Importador y Comercializador que define que ellos mismos son responsables del producto y su empaque durante todo el ciclo de vida de este, incluyendo las fases post-industrial y post-consumo.

“El Ministerio de Medio Ambiente tiene el mandato de elaborar el Plan Nacional de Responsabilidad Extendida con la participación de los sectores involucrados, la Liga Municipal y otras dependencias”, sostuvo Hensein quien aspira a un programa efectivo de recuperación, reúso, reciclaje, aprovechamiento energético u otro medio de valorización para los residuos.

Compromiso

— Certificación 3Rs


Ginny Heisen a puesta a que la cidadanía colabore en la solución, junto a empresas y organizaciones públicas que tienen un poder especial para marcar pautas y servir de guía para contribuir aque los plásticos no lleguen a las playas. “Apostamos a la Certificación 3Rs”

La gestión de residuos, ahorro energía-recursos

Gestión Mariely Ponciano insiste en que hay que concientizar a la sociedad sobre el cuidado común del ambiente, realizar una gestión sostenible de los residuos, sin comprometer las demandas actuales y futuras de la sociedad.

“Es la mejor manera de trabajar juntos hacia objetivos comunes. Realizamos de manera periódica acuerdos con diferentes instituciones y empresas que se suman a la iniciativa”, dijo.

Con el primer programa de NUVI (Nueva Vida), se dedican a la recuperación de botellitas plásticas, y buscan crear una cultura de reducción, reutilización, reciclaje y aprovechamiento de residuos que permitan preservar recursos y ahorrar energía. Además de evitar que cada botella plásticasea fuente contaminación.